Hernán A. Jaramillo R
Redacción de Periodismo Deportivo
Febrero 5 de 2007
HURACÁN FÚTBOL CLUB nace de una idea loca de Alberto Miloc, Mitchell Miloc y Eduardo Jaramillo junto con sus esposas, en junio de 2001, al ver la desorganización administrativa, financiera y deportiva de la mayoría de clubes aficionados en la capital del país.
Excelentes jugadores estaban vinculados deportivamente al CHICÓ FC que posteriormente realizarían una campaña sin precedentes en la categoría pre-juvenil de la Liga de Fútbol de Bogotá. Cuando viene la hecatombe del Club y al ver que los muchachos no tenían para donde ir, los “quijotes” fundaron el Club. Posteriormente se vincula el señor Alfonso Corredor persona entusiasta que con la ayuda de su esposa e hija empiezan a colaborar activamente en el desarrollo armónico del nuevo equipo capitalino.
Los directivos empiezan a analizar hojas de vida de diferentes Técnicos de prestigio, y empezaron con la lotería de encontrar en Alberto Gamero la persona que los llevaría a formar éste grupo de jugadores que con tesón y responsabilidad colocaron al Club en el lugar en el que se encuentra. También estuvieron vinculados en la parte técnica personas con altas cualidades morales y deportivas como John Díaz (Pocillo) y Hugo Galeano.
Nuestro primer logro lo conseguimos al llegar al Sub-Campeonato promocional de la Liga de Bogotá en Junio del 2002 a solo seis meses de haber iniciado competencias. Al final ocupamos el cuarto puesto en el torneo de la Liga. Paralelamente participamos en el Campeonato Elite organizado por la Alcaldía de Bogotá, donde fueron invitados con un selecto grupo de equipos recomendados por la Liga. El resultado no podía ser mejor: Sub- Campeones disputando la final con tiros desde el punto penal.
El año 2003 se inicio con la vinculación de varios jugadores provenientes de clubes de prestigio en la capital; se ocuparon siempre los primeros lugares y como reflejo de esto, en el mes de Diciembre se disputo en franca lid la final contra un equipo de pergaminos como lo es Millonarios, al que se venció después de 90 minutos extenuantes, obteniendo el campeonato en la categoría Sub-17 de la Liga de Fútbol de Bogotá. Cabe resaltar la extraordinaria presentación que hizo el equipo en el mes de Julio de 2003 en el Campeonato Organizado por la Alcaldía de Tulúa donde se codeó con equipos como Once Caldas y Tulúa entre otros, destacándose por su caballerosidad, presentación y alto nivel competitivo, siendo felicitado por las diferentes personalidades allí congregadas.
Cabe destacar que dada la calidad de los jugadores, varios equipos profesionales de Colombia- primera división, se interesaron por algunos de ellos para la temporada del 2004.
Los jugadores supieron asimilar todas las recomendaciones tanto técnicas como deportivas inculcadas por su técnico y directivos, motivo por el cual las directivas sintieron un orgullo inmenso, pues el objetivo es formar personas antes que futbolistas.
El año 2004 se inicio con el Torneo del Olaya en la categoría Juvenil, al cual fueron invitados por los organizadores.
En el torneo de la Liga de Fútbol de Bogotá del 2004, se participó en la categoría Sub-19, con el equipo Sub-17, reto que se asumió con gran responsabilidad a pesar de la marcada diferencia en edades. Fueron ganadores del grupo que les correspondió, ganándole a Millonarios y Santa Fe en un disputados encuentros. Clasificaron a las semifinales y nuevamente se llegó a disputar la final ante un Club como es La Equidad, de mucha tradición, encuentro que se disputó con gran pundonor y actitud, obteniendo el sub Campeonato y así sumando otro logro al palmarés de la institución.
Para satisfacción del Club, se consiguió que el Danubio de Uruguay se haya interesado por uno de los jugadores y haya jugado con ellos, así mismo otro jugador se prueba en el Tolima; y en el Córdoba F.C también se encuentra uno de los futbolistas.
Finalmente se demostró que los alumnos pueden superar a sus maestros, puesto que personalidades del Chicó F.C como Eduardo Pimentel y Jorge Arroyave, acudieron al recién establecido Huracán F.C, para pedir jugadores que se formaron en su cantera, y posteriormente adquirir sus derechos deportivos.
sábado, 21 de abril de 2007
No alcanzó ni con el aliento azul
HERNÁN JARAMILLO R
COD 200310175
CRÓNICA DEPORTIVA
Los domingos son los días más esperados por todas esas personas que idolatran la pasión del fútbol. Cada ocho días en todos los estadios del planeta se reafirma porque la práctica de este deporte es la más admirada en el mundo. Mientras los espectadores se comen las uñas en las gradas; en el terreno de juego dos equipos se enfrentan por lograr tres puntos fundamentales por la obtención del campeonato, convirtiéndolos en los principales protagonistas.
En esta oportunidad, el estadio Nemesio Camacho “El Campín” se convierte en el escenario perfecto para vivir esas sensaciones que más de uno moriría por vivir. Después de observar un partido válido por la sexta fecha de la Copa Mustang I entre el Club Deportivo Los Millonarios y el Deportes Quindío diferentes sensaciones quedan; esta vez el aire de insatisfacción de la hinchada capitalina era más grande, pues un último lugar en la tabla de posiciones no era para nada alentador.
Durante los noventa minutos los integrantes de la barra “Aliento Azul” no pararon de alentar al equipo albiazul, y a pesar de no llevar mucho tiempo en la tribuna occidental, se han ganado un pequeño espacio en los corazones capitalinos. Poco conocida entre la multitud pero recordada por la calidad de su gente, la barra vive cada partido como si fuera el último.
Los aficionados y los mismos jugadores no se dan cuenta, ni valoran lo que una barra es capaz de hacer por demostrar el amor que se tiene por la camiseta y la misma institución. El trabajo es arduo, no es simplemente llegar a colocar banderas y frentes, esto requiere de tiempo y permisos que no los obtiene cualquier persona. Es por esto que es preciso ir, un poco más adentro de lo que esto significa.
Después de vivir una fría tarde, tanto por el clima, como por el fútbol demostrado, las tribunas se empiezan a desocupar rápidamente, solamente quedan algunas manchas azules que cumplen con el rigor de recoger todo lo que utilizaron. Fabián Cuellar, integrante de la barra y enfermo por la pasión albiazul, no pierde detalle alguno, para cerrar una tarde de domingo.
El pequeño frente de la hinchada se recoge con total cuidado, (vale la pena recordar que lo están estrenando), y se dobla en partes iguales para poderlo utilizar en el próximo encuentro, lo introducen en una tula verde militar y con cara de tristeza, los hinchas no paran de lamentarse por el lamentable empate. Pensaban, por unos momentos y revisaban el Satélite futbolero, la verdad no paraban de hacer cuentas, y los resultados no eran para nada alentadores.
Resignados, empiezan a recoger cada uno de los plásticos y los pocos cojines, se comentan detalles del partido, y cada vez más se confirma la mala situación que vive el equipo. Los rastros de que en esa tribuna estuvo una barra cada vez se hacen menos evidente, solamente queda el famoso papel picado, y muchas colillas de cigarrillo que fueron victimas del mal resultado.
Son cinco personas las que quedan con Fabián, cada una llevaba algo en la mano; Juan y Ferney iban con las maletas, la única mujer en el momento, Patricia llevaba las bolsas, y Andrés, José, y Felipe no dejaron los instrumentos que no pararon de vibrar durante todo el partido. Los comentarios mientras salen del estadio no faltaron, los fanáticos mas tranquilos pensaban que el error estuvo en el técnico, otros que en la falta de actitud de los jugadores, mientras la tribuna lateral norte y sus Comandos Azules opinaban que Henao ya debería ser reemplazado por el juvenil Cuadrado.
Con tristeza y preocupación se acercan al parqueadero, y siendo ya alrededor de las ocho de la noche comparten el último cigarrillo; esta vez no importo el trabajo de la barra, ni la espera que tienen que afrontar cada domingo en el estadio, el corazón de estos hinchas no piensa en tiempo mucho menos en descanso, ellos solo quieren ver a su equipo ganador. Lamentando los últimos comentarios sobre el encuentro, solo piden rezar por su equipo, para ver si por lo menos logran sacar algún punto en la ciudad de Pasto, o tocara aumentar la espera al próximo encuentro en la capital.
COD 200310175
CRÓNICA DEPORTIVA
Los domingos son los días más esperados por todas esas personas que idolatran la pasión del fútbol. Cada ocho días en todos los estadios del planeta se reafirma porque la práctica de este deporte es la más admirada en el mundo. Mientras los espectadores se comen las uñas en las gradas; en el terreno de juego dos equipos se enfrentan por lograr tres puntos fundamentales por la obtención del campeonato, convirtiéndolos en los principales protagonistas.
En esta oportunidad, el estadio Nemesio Camacho “El Campín” se convierte en el escenario perfecto para vivir esas sensaciones que más de uno moriría por vivir. Después de observar un partido válido por la sexta fecha de la Copa Mustang I entre el Club Deportivo Los Millonarios y el Deportes Quindío diferentes sensaciones quedan; esta vez el aire de insatisfacción de la hinchada capitalina era más grande, pues un último lugar en la tabla de posiciones no era para nada alentador.
Durante los noventa minutos los integrantes de la barra “Aliento Azul” no pararon de alentar al equipo albiazul, y a pesar de no llevar mucho tiempo en la tribuna occidental, se han ganado un pequeño espacio en los corazones capitalinos. Poco conocida entre la multitud pero recordada por la calidad de su gente, la barra vive cada partido como si fuera el último.
Los aficionados y los mismos jugadores no se dan cuenta, ni valoran lo que una barra es capaz de hacer por demostrar el amor que se tiene por la camiseta y la misma institución. El trabajo es arduo, no es simplemente llegar a colocar banderas y frentes, esto requiere de tiempo y permisos que no los obtiene cualquier persona. Es por esto que es preciso ir, un poco más adentro de lo que esto significa.
Después de vivir una fría tarde, tanto por el clima, como por el fútbol demostrado, las tribunas se empiezan a desocupar rápidamente, solamente quedan algunas manchas azules que cumplen con el rigor de recoger todo lo que utilizaron. Fabián Cuellar, integrante de la barra y enfermo por la pasión albiazul, no pierde detalle alguno, para cerrar una tarde de domingo.
El pequeño frente de la hinchada se recoge con total cuidado, (vale la pena recordar que lo están estrenando), y se dobla en partes iguales para poderlo utilizar en el próximo encuentro, lo introducen en una tula verde militar y con cara de tristeza, los hinchas no paran de lamentarse por el lamentable empate. Pensaban, por unos momentos y revisaban el Satélite futbolero, la verdad no paraban de hacer cuentas, y los resultados no eran para nada alentadores.
Resignados, empiezan a recoger cada uno de los plásticos y los pocos cojines, se comentan detalles del partido, y cada vez más se confirma la mala situación que vive el equipo. Los rastros de que en esa tribuna estuvo una barra cada vez se hacen menos evidente, solamente queda el famoso papel picado, y muchas colillas de cigarrillo que fueron victimas del mal resultado.
Son cinco personas las que quedan con Fabián, cada una llevaba algo en la mano; Juan y Ferney iban con las maletas, la única mujer en el momento, Patricia llevaba las bolsas, y Andrés, José, y Felipe no dejaron los instrumentos que no pararon de vibrar durante todo el partido. Los comentarios mientras salen del estadio no faltaron, los fanáticos mas tranquilos pensaban que el error estuvo en el técnico, otros que en la falta de actitud de los jugadores, mientras la tribuna lateral norte y sus Comandos Azules opinaban que Henao ya debería ser reemplazado por el juvenil Cuadrado.
Con tristeza y preocupación se acercan al parqueadero, y siendo ya alrededor de las ocho de la noche comparten el último cigarrillo; esta vez no importo el trabajo de la barra, ni la espera que tienen que afrontar cada domingo en el estadio, el corazón de estos hinchas no piensa en tiempo mucho menos en descanso, ellos solo quieren ver a su equipo ganador. Lamentando los últimos comentarios sobre el encuentro, solo piden rezar por su equipo, para ver si por lo menos logran sacar algún punto en la ciudad de Pasto, o tocara aumentar la espera al próximo encuentro en la capital.
Cría ganadera del toro de lidia
Carlos E. Rugeles
200310648
Febrero 5 de 2007
Organización: Ganadería el Paraíso
Torear es la unión de mente y poder, donde se rinde culto al valor del hombre y a la vitalidad del toro. Muchos consideran que esta expresión cultural, considerada como arte, no hace parte del deporte pero en los últimos años se ha reconsiderado esta posición de la fiesta brava.
La pasión, el amor por los toros y sobretodo la admiración y respeto que se debe tener por este animal único y capaz de crecer ante el castigo, fue lo que inspiro a, Don Jerónimo Pimentel Gómez, para fundar la Ganadería de casta número un del país “EL PARAISO”. Esta organización que hoy en día pone sus toros en todas las plazas de Colombia y fuera del país en Ecuador y Venezuela, fue fundada en el año de 1995, con vacas y sementales españoles.
Jerónimo Pimentel de nacionalidad colombiana y española, amante de la tauromaquia y admirador del animal de casta decidió hace más de 10 años fundar su propia ganadería. “Mi padre considera que la crianza de toros de casta es algo que va en la sangre”. En Colombia a mediados de los años 90 se dieron las primeras corridas con sementales españoles importados directamente de Andalucía y salamanca. Este hecho nunca antes reseñado en la historia taurina, fue el motivo por el cual Don Jerónimo decidió crear en Colombia, en el Municipio de Choachí, Cundinamarca, su propio sello taurino.
Los primeros toros sementales fueron de la familia Domecq, caracterizados por ser anchos de lomo, pitones afilados y de buena presentación. La idea de crear esta organización nació de la visión empresarial de Jerónimo Pimentel y su socio Enrique Arranz que veían la necesidad de renovar la ganadería de casta del país. Con toros indultados en la plaza de la Santamaría de Bogotá se dio el primer paso para la renovación.
En esa época en Colombia las ganaderías existentes pasaban por un mal momento. La exigente afición bogotana quería encierros de alta calidad y con la importación de sementales españoles Jerónimo vio la posibilidad de dar paso a una generación de ganaderías de casta en Colombia.
Con el paso de los años y la primera generación de toros de casta de la ganadería “EL PARAISO” que tenían entre cuatro y cinco años, se pudo ver la bravura de los toros criados en Choachí y aunque sean colombianos de nacimiento tiene pura cara de españoles.
En la profesión taurina el toro es en gran parte el protagonista. Su bravura y árbol genealógico lo hacen referente de un prestigio que resaltará en el juego entre él y el torero. Hoy esta ganadería es considerada la número uno del país, sus animales son reconocidos por su fortaleza y la lucha que dan en cada plaza a donde van.
El cuidado y la crianza de los becerros y de los toros no son tan fáciles. Las condiciones como el clima, el terreno y los pastos donde se alimentan hacen que los animales tengan cualidades y defectos característicos de cada lote. Cada animal puede costar entre 4000 y 6000 dólares algo que también hace rentable a la ganadería de este tipo. En la actualidad “EL PARAISO” es una de las ganaderías más grandes del país pero también de las más jóvenes, que comparten distinción con otras como “las ventas del espíritu santo del matador y ganadero Cesar Rincón.
En la temporada grande colombiana entre diciembre y febrero esta ganadería participa en todas las ferias importantes y también de segunda categoría, con ventas cercanas a los 60 toros sólo en Colombia. Don Jerónimo por ahora sigue disfrutando de su pasión y amor por la fiesta brava y la crianza de uno de los animales más nobles pero a su vez más peligrosos.
200310648
Febrero 5 de 2007
Organización: Ganadería el Paraíso
Torear es la unión de mente y poder, donde se rinde culto al valor del hombre y a la vitalidad del toro. Muchos consideran que esta expresión cultural, considerada como arte, no hace parte del deporte pero en los últimos años se ha reconsiderado esta posición de la fiesta brava.
La pasión, el amor por los toros y sobretodo la admiración y respeto que se debe tener por este animal único y capaz de crecer ante el castigo, fue lo que inspiro a, Don Jerónimo Pimentel Gómez, para fundar la Ganadería de casta número un del país “EL PARAISO”. Esta organización que hoy en día pone sus toros en todas las plazas de Colombia y fuera del país en Ecuador y Venezuela, fue fundada en el año de 1995, con vacas y sementales españoles.
Jerónimo Pimentel de nacionalidad colombiana y española, amante de la tauromaquia y admirador del animal de casta decidió hace más de 10 años fundar su propia ganadería. “Mi padre considera que la crianza de toros de casta es algo que va en la sangre”. En Colombia a mediados de los años 90 se dieron las primeras corridas con sementales españoles importados directamente de Andalucía y salamanca. Este hecho nunca antes reseñado en la historia taurina, fue el motivo por el cual Don Jerónimo decidió crear en Colombia, en el Municipio de Choachí, Cundinamarca, su propio sello taurino.
Los primeros toros sementales fueron de la familia Domecq, caracterizados por ser anchos de lomo, pitones afilados y de buena presentación. La idea de crear esta organización nació de la visión empresarial de Jerónimo Pimentel y su socio Enrique Arranz que veían la necesidad de renovar la ganadería de casta del país. Con toros indultados en la plaza de la Santamaría de Bogotá se dio el primer paso para la renovación.
En esa época en Colombia las ganaderías existentes pasaban por un mal momento. La exigente afición bogotana quería encierros de alta calidad y con la importación de sementales españoles Jerónimo vio la posibilidad de dar paso a una generación de ganaderías de casta en Colombia.
Con el paso de los años y la primera generación de toros de casta de la ganadería “EL PARAISO” que tenían entre cuatro y cinco años, se pudo ver la bravura de los toros criados en Choachí y aunque sean colombianos de nacimiento tiene pura cara de españoles.
En la profesión taurina el toro es en gran parte el protagonista. Su bravura y árbol genealógico lo hacen referente de un prestigio que resaltará en el juego entre él y el torero. Hoy esta ganadería es considerada la número uno del país, sus animales son reconocidos por su fortaleza y la lucha que dan en cada plaza a donde van.
El cuidado y la crianza de los becerros y de los toros no son tan fáciles. Las condiciones como el clima, el terreno y los pastos donde se alimentan hacen que los animales tengan cualidades y defectos característicos de cada lote. Cada animal puede costar entre 4000 y 6000 dólares algo que también hace rentable a la ganadería de este tipo. En la actualidad “EL PARAISO” es una de las ganaderías más grandes del país pero también de las más jóvenes, que comparten distinción con otras como “las ventas del espíritu santo del matador y ganadero Cesar Rincón.
En la temporada grande colombiana entre diciembre y febrero esta ganadería participa en todas las ferias importantes y también de segunda categoría, con ventas cercanas a los 60 toros sólo en Colombia. Don Jerónimo por ahora sigue disfrutando de su pasión y amor por la fiesta brava y la crianza de uno de los animales más nobles pero a su vez más peligrosos.
martes, 17 de abril de 2007
LA CHECHI BAENA, CON LOS GUAYOS PUESTOS
UNIVERSIDAD DE LA SABANA
COMUNICACIÓN SOCIAL Y PERIODISMO
VIVIANA ROBLES CUESTAS
Faltaban quince minutos para que empezara el encuentro entre Seguros la Equidad y Santafé en el estado de Techo, y María Cecilia Baena no llegaba. Oscar Dallos, jefe de prensa del Comité Olímpico Colombiano, miraba ansioso el reloj y su celular como rogando a que sonara en cualquier momento. De pronto, “La Chechi” entró por la puerta de prensa de gancho con su novio, lista para entrar a la cancha de fútbol.
Es raro ver a esta deportista fuera de las pistas de patinaje, pero esta vez dejó las ruedas en línea para dar el primer saque del partido; saque que hizo como homenaje a las mujeres que se destacan en el deporte y para conmemorar su día, que aunque fue el pasado 8 de marzo, no puede culminar del todo.
“Me siento alagada de poder representar a todas aquellas mujeres deportistas que con sus valores, su dedicación y esfuerzo dejan el nombre de nuestro país muy en alto. Además creo que este homenaje es muy meritorio ya que nosotras hemos sido muy exitosas en el deporte y es bueno reconocer esa labor en esta clase de eventos”, comentó María Cecilia.
El saque
“La Chechi” Baena, usando una camiseta del Comité Olímpico, salió a la cancha junto con los jugadores. Con la mano en el corazón cantó el himno de Colombia y algunos fragmentos del himno de Bogotá y después, al lado de Francisco Foronda y Gabriel Gómez, capitanes de la Equidad y de Santafé respectivamente, dio la patada inicial del partido.
En la tribuna, los aficionados aplaudieron a la patinadora y aunque después se volvió a dar el saque desde la mitad de la cancha, la patada al balón de “La Chechi” dio inició a la fiesta del fútbol que vería como ganador al equipo albirojo que derrotó al nuevo grupo capitalino 2 goles por 1.
“Me pareció muy significativo el saque que hizo la chechi ya que fue un homenaje a todas las mujeres deportistas que luchan por buenos resultados. Además no se podía dejar pasar el día de la mujer en este campo”, afirmó Juan Carlos Rodríguez, hincha de la Equidad.
Patinaje vs Fútbol
Después del saque inicial, María Cecilia se sentó a disfrutar del encuentro ya que es hincha oficial de los cardenales desde hace 4 años, tiempo que lleva viviendo en la capital. “A pesar de que llevo al real Cartagena en mi corazón, sigo a Santafé porque Bogotá me abrió las puertas y me dio la oportunidad de desarrollarme como persona y como deportista, además me identifiqué mejor con el equipo rojo que con millonarios”.
Esa preferencia hacia la camiseta roja también se debe a la gran cercanía que ha tenido con los jugadores ya que después de entrenar en el Centro de Alto Rendimiento, Baena sale a ver la preparación del equipo y a conversar con el “Profe” Sarmiento y con los “muchachos”.
Por eso, cuando a los 24 minutos del primer tiempo Adrián Ramos, tras un error de la defensa de la Equidad, convirtió el primer gol; la Chechi saltó de alegría alzando los brazos como si hubiera ganado una carrera.
La fiesta en techo terminó pero continúa en otro lado
Después de que el arbitro Wílmer Barahona dio el pito que concluía el primer tiempo, Maria Cecilia se levantó y con gran tristeza abandonó el estadio para cumplir con otros compromisos, que aunque no son profesionales son muy importantes para la patinadora. “Un amigo muy cercano viaja el exterior y tengo que ir a la despedida. Sin embargo, voy a seguir el partido por radio y estoy segura que Santafé derrotará a la equidad 2 a 1”, agregó.
Con esa predicción que poco creía verdadera, “La Chechi” Baena terminó su actuación en Techo pero seguirá trabajando para conseguir más títulos en su especialidad y luchando para que el patinaje sea más seguido por los colombianos.
“Si comparamos la selección de fútbol con la selección de patinaje, nosotros tenemos más victorias y aunque sé que el fútbol es más comercial, me gustaría que la gente no se acostumbrara a nuestros triunfos y nos siguieran más de cerca. Tenemos que recordar y hacer valer que el patinaje colombiano es potencia mundial” concluyó “La Chechi”.
COMUNICACIÓN SOCIAL Y PERIODISMO
VIVIANA ROBLES CUESTAS
Faltaban quince minutos para que empezara el encuentro entre Seguros la Equidad y Santafé en el estado de Techo, y María Cecilia Baena no llegaba. Oscar Dallos, jefe de prensa del Comité Olímpico Colombiano, miraba ansioso el reloj y su celular como rogando a que sonara en cualquier momento. De pronto, “La Chechi” entró por la puerta de prensa de gancho con su novio, lista para entrar a la cancha de fútbol.
Es raro ver a esta deportista fuera de las pistas de patinaje, pero esta vez dejó las ruedas en línea para dar el primer saque del partido; saque que hizo como homenaje a las mujeres que se destacan en el deporte y para conmemorar su día, que aunque fue el pasado 8 de marzo, no puede culminar del todo.
“Me siento alagada de poder representar a todas aquellas mujeres deportistas que con sus valores, su dedicación y esfuerzo dejan el nombre de nuestro país muy en alto. Además creo que este homenaje es muy meritorio ya que nosotras hemos sido muy exitosas en el deporte y es bueno reconocer esa labor en esta clase de eventos”, comentó María Cecilia.
El saque
“La Chechi” Baena, usando una camiseta del Comité Olímpico, salió a la cancha junto con los jugadores. Con la mano en el corazón cantó el himno de Colombia y algunos fragmentos del himno de Bogotá y después, al lado de Francisco Foronda y Gabriel Gómez, capitanes de la Equidad y de Santafé respectivamente, dio la patada inicial del partido.
En la tribuna, los aficionados aplaudieron a la patinadora y aunque después se volvió a dar el saque desde la mitad de la cancha, la patada al balón de “La Chechi” dio inició a la fiesta del fútbol que vería como ganador al equipo albirojo que derrotó al nuevo grupo capitalino 2 goles por 1.
“Me pareció muy significativo el saque que hizo la chechi ya que fue un homenaje a todas las mujeres deportistas que luchan por buenos resultados. Además no se podía dejar pasar el día de la mujer en este campo”, afirmó Juan Carlos Rodríguez, hincha de la Equidad.
Patinaje vs Fútbol
Después del saque inicial, María Cecilia se sentó a disfrutar del encuentro ya que es hincha oficial de los cardenales desde hace 4 años, tiempo que lleva viviendo en la capital. “A pesar de que llevo al real Cartagena en mi corazón, sigo a Santafé porque Bogotá me abrió las puertas y me dio la oportunidad de desarrollarme como persona y como deportista, además me identifiqué mejor con el equipo rojo que con millonarios”.
Esa preferencia hacia la camiseta roja también se debe a la gran cercanía que ha tenido con los jugadores ya que después de entrenar en el Centro de Alto Rendimiento, Baena sale a ver la preparación del equipo y a conversar con el “Profe” Sarmiento y con los “muchachos”.
Por eso, cuando a los 24 minutos del primer tiempo Adrián Ramos, tras un error de la defensa de la Equidad, convirtió el primer gol; la Chechi saltó de alegría alzando los brazos como si hubiera ganado una carrera.
La fiesta en techo terminó pero continúa en otro lado
Después de que el arbitro Wílmer Barahona dio el pito que concluía el primer tiempo, Maria Cecilia se levantó y con gran tristeza abandonó el estadio para cumplir con otros compromisos, que aunque no son profesionales son muy importantes para la patinadora. “Un amigo muy cercano viaja el exterior y tengo que ir a la despedida. Sin embargo, voy a seguir el partido por radio y estoy segura que Santafé derrotará a la equidad 2 a 1”, agregó.
Con esa predicción que poco creía verdadera, “La Chechi” Baena terminó su actuación en Techo pero seguirá trabajando para conseguir más títulos en su especialidad y luchando para que el patinaje sea más seguido por los colombianos.
“Si comparamos la selección de fútbol con la selección de patinaje, nosotros tenemos más victorias y aunque sé que el fútbol es más comercial, me gustaría que la gente no se acostumbrara a nuestros triunfos y nos siguieran más de cerca. Tenemos que recordar y hacer valer que el patinaje colombiano es potencia mundial” concluyó “La Chechi”.
“Tengo una meta conmigo misma, estar entre las 100 mejores jugadoras del mundo este año”: Mariana Duque, tenista colombiana
UNIVERSIDAD DE LA SABANA
COMUNICACIÓN SOCIAL Y PERIODISMO
VIVIANA ROBLES CUESTAS
CÓDIGO: 200311489
¡Quiero una raqueta!, le dijo Mariana a su padre después de haberlo acompañado a jugar tenis al club y él sin pensarlo dos veces salió a complacer a su hija. Ahora después de 12 años vemos a esta pequeña, que en aquellos días tan sólo tenía 5 años, convertida en una de las promesas del tenis femenino en Colombia.
Se trata de Mariana Duque, una bogotana, que ya ha sido campeona de torneos como el Mundial Juvenil realizado en Barranquilla, los satélites profesionales Los Mochis y Mazatlán (en México) y subcampeona de los satélites profesionales de Monterrey-México; Bogotá Beer Company y el Mundial Juvenil de Cuenca, Ecuador. Su última participación, la realizó en la Copa Colsánitas en la cual, a pesar de haber sido derrotada por la tenista italiana Flavia Pennetta, dejó en claro que tiene potencial y que pronto llegará a ocupar una de las casillas de las mejores 100 raquetas femeninas del mundo.
“Mariana para mí es la jugadora con mayor proyección en Colombia por varias razones: la primera es que ella desde muy pequeña viene trabajando con la concepción de ser una profesional del tenis; es decir, tiene un compromiso con ella misma que es lo más difícil. Además tiene una dedicación que supera los umbrales del dolor, del esfuerzo y del cansancio.” afirmó Gabriel Sánchez Serrano, presidente de la Federación Nacional de Tenis.
El día a día
A pesar de tener un gran compromiso con el tenis, Mariana no ha dejado pasar los momentos para ir de rumba, ver una buena película en cine y cenar en buen restaurante con sus amigos. Sin embargo, lo que la diferencia de las demás niñas, es que sus amigos son compañeros de trabajo. Sí, de trabajo porque el tenis para ella es su futuro profesional.
Estas compañeras son Gabriela Mejía a quien conoce desde los 8 años y Vicky Núñez con quien ha compartido viajes, entrenamientos, aventuras y muchos encuentros en la cancha desde los 12 años.
“Mariana es una excelente amiga y sé que puedo confiar en ella. Siempre me ha ayudado en todo lo que he necesitado y ha estado pendiente de mí, cosa que me reconforta porque vivo sola en Bogotá y a veces es duro sentirse alejado”, contó Núñez.
Además del tenis…
Es claro que a Mariana Duque siempre le apasionó el tenis, a pesar de que en su colegio practicaba el volleyball y el basketball con un gran grupo de amigas; sin embargo hay otra cosa que vuelve loca a la tenista: Messenger.
“Tan pronto llego a mi casa lo primero que hago es prender la computadora para conectarme a Messenger. Me gusta estar en contacto con mis amigos todo el tiempo y hablar de mil cosas que son más fáciles de expresar a través de ese medio”, cuenta Mariana.
Además de este hobby, Duque también tiene el hábito de escuchar reggaeton antes de cada partido, algo que sus amigas encuentran muy peculiar. Según ella este tipo de música la relaja y la pone de buen ánimo para enfrentar a su rival en la cancha.
Pero también hay cosas que no le agradan a la tenista como asistir a clases, algo que ve más como una obligación y por eso piensa validar para terminar lo antes posible el bachillerato y dedicarse de lleno a su profesión. Además, también recuerda con desagrado cuando tenía que estudiar inglés. “Siempre fui buena en educación física y al principio me iba bien en Matemáticas, pero algo en lo que todo el tiempo me iba mal era en Inglés, ahora creo que es necesario”, agregó.
En pocos años
Mariana, de tan sólo 17 años, todavía tiene un amplio camino por delante y muchos partidos por ganar para poder escalonar en el mundo del tenis. El año pasado logró pasar del puesto 800 al 300 del escalafón mundial de la WTA, lo que muestra grandes adelantos en su juego y le augura un excelente futuro profesional. Sin embargo, no hay que acelerarse ya que la presión usualmente es el peor enemigo de los deportistas.
“Mariana todavía es una mujer muy joven que le falta mucho que aprender del tenis. Si claro, decir mujer de 17 años es atrevido, lo que pasa es que como nos hemos acostumbrado a verla en la cancha podemos decir que tiene una larga experiencia” dijo Gabriel Sánchez.
Todo este proceso para llegar al nivel profesional ha hecho que Duque madure más rápido y se enfrente a la frustración de tener que perder muchas veces antes de empezar a ganar. No obstante, ella no se ha dejado vencer y ha continuado luchando por alcanzar sus sueños. Uno de ellos ya lo tiene muy claro “Tengo una meta conmigo misma, estar entre las 100 mejores jugadoras del mundo este año. Voy a hacer todo lo posible para conseguirlo”, termina diciendo Mariana con una gran sonrisa en la cara y mirando hacia el cielo como tratando de imaginarse lo que pasará.
COMUNICACIÓN SOCIAL Y PERIODISMO
VIVIANA ROBLES CUESTAS
CÓDIGO: 200311489
¡Quiero una raqueta!, le dijo Mariana a su padre después de haberlo acompañado a jugar tenis al club y él sin pensarlo dos veces salió a complacer a su hija. Ahora después de 12 años vemos a esta pequeña, que en aquellos días tan sólo tenía 5 años, convertida en una de las promesas del tenis femenino en Colombia.
Se trata de Mariana Duque, una bogotana, que ya ha sido campeona de torneos como el Mundial Juvenil realizado en Barranquilla, los satélites profesionales Los Mochis y Mazatlán (en México) y subcampeona de los satélites profesionales de Monterrey-México; Bogotá Beer Company y el Mundial Juvenil de Cuenca, Ecuador. Su última participación, la realizó en la Copa Colsánitas en la cual, a pesar de haber sido derrotada por la tenista italiana Flavia Pennetta, dejó en claro que tiene potencial y que pronto llegará a ocupar una de las casillas de las mejores 100 raquetas femeninas del mundo.
“Mariana para mí es la jugadora con mayor proyección en Colombia por varias razones: la primera es que ella desde muy pequeña viene trabajando con la concepción de ser una profesional del tenis; es decir, tiene un compromiso con ella misma que es lo más difícil. Además tiene una dedicación que supera los umbrales del dolor, del esfuerzo y del cansancio.” afirmó Gabriel Sánchez Serrano, presidente de la Federación Nacional de Tenis.
El día a día
A pesar de tener un gran compromiso con el tenis, Mariana no ha dejado pasar los momentos para ir de rumba, ver una buena película en cine y cenar en buen restaurante con sus amigos. Sin embargo, lo que la diferencia de las demás niñas, es que sus amigos son compañeros de trabajo. Sí, de trabajo porque el tenis para ella es su futuro profesional.
Estas compañeras son Gabriela Mejía a quien conoce desde los 8 años y Vicky Núñez con quien ha compartido viajes, entrenamientos, aventuras y muchos encuentros en la cancha desde los 12 años.
“Mariana es una excelente amiga y sé que puedo confiar en ella. Siempre me ha ayudado en todo lo que he necesitado y ha estado pendiente de mí, cosa que me reconforta porque vivo sola en Bogotá y a veces es duro sentirse alejado”, contó Núñez.
Además del tenis…
Es claro que a Mariana Duque siempre le apasionó el tenis, a pesar de que en su colegio practicaba el volleyball y el basketball con un gran grupo de amigas; sin embargo hay otra cosa que vuelve loca a la tenista: Messenger.
“Tan pronto llego a mi casa lo primero que hago es prender la computadora para conectarme a Messenger. Me gusta estar en contacto con mis amigos todo el tiempo y hablar de mil cosas que son más fáciles de expresar a través de ese medio”, cuenta Mariana.
Además de este hobby, Duque también tiene el hábito de escuchar reggaeton antes de cada partido, algo que sus amigas encuentran muy peculiar. Según ella este tipo de música la relaja y la pone de buen ánimo para enfrentar a su rival en la cancha.
Pero también hay cosas que no le agradan a la tenista como asistir a clases, algo que ve más como una obligación y por eso piensa validar para terminar lo antes posible el bachillerato y dedicarse de lleno a su profesión. Además, también recuerda con desagrado cuando tenía que estudiar inglés. “Siempre fui buena en educación física y al principio me iba bien en Matemáticas, pero algo en lo que todo el tiempo me iba mal era en Inglés, ahora creo que es necesario”, agregó.
En pocos años
Mariana, de tan sólo 17 años, todavía tiene un amplio camino por delante y muchos partidos por ganar para poder escalonar en el mundo del tenis. El año pasado logró pasar del puesto 800 al 300 del escalafón mundial de la WTA, lo que muestra grandes adelantos en su juego y le augura un excelente futuro profesional. Sin embargo, no hay que acelerarse ya que la presión usualmente es el peor enemigo de los deportistas.
“Mariana todavía es una mujer muy joven que le falta mucho que aprender del tenis. Si claro, decir mujer de 17 años es atrevido, lo que pasa es que como nos hemos acostumbrado a verla en la cancha podemos decir que tiene una larga experiencia” dijo Gabriel Sánchez.
Todo este proceso para llegar al nivel profesional ha hecho que Duque madure más rápido y se enfrente a la frustración de tener que perder muchas veces antes de empezar a ganar. No obstante, ella no se ha dejado vencer y ha continuado luchando por alcanzar sus sueños. Uno de ellos ya lo tiene muy claro “Tengo una meta conmigo misma, estar entre las 100 mejores jugadoras del mundo este año. Voy a hacer todo lo posible para conseguirlo”, termina diciendo Mariana con una gran sonrisa en la cara y mirando hacia el cielo como tratando de imaginarse lo que pasará.
Como titanes en el agua
Por Viviana Robles Cuestas
Universidad de la Sabana
Comunicación Social y Periodismo
En el año 2000, el equipo de natación de la Univeridad Nacional de Bogotá se enfrentaba ante los mejores en el agua en los Juegos Univeritarios Nacionales realizados en Cali.
Después de la competencia, Ricardo Ramírez, un joven bogotano, decidió quedarse para aprender más de los nadadores caleñoa. Sin embargo, nunca pensó que desde ese momento emprendería un viaje por un nuevo deporte conocido como Hockey subacuático.
Este deporte, que habia llegado al país gracias a unos busos caleños que lo practicaban en Australia, se convertiría en la pasión de este bogotano. Sin perder ni un minuto le pidió a sus nuevos amigos algunas indicaciones y los implementos para poder conformar su propio grupo en la capital.
De vuelta en Bogotá, Ricardo llevó sus nuevas adquisiciones a la Universidad Nacional y sus amigos de natación empezaron a interesarse en el nuevo deporte. Carlos Sanchez, Diego Herrera, Eduardo Cañon, Jason Buitrago, Oscar Rodriguez y Ricardo fueron los primeros en crear el equipo bogotano de Hockey subacuático.
Al comienzo todo era difícil para ellos ya que no contaban ni con los instrumentos ni con el espacio requirido para la práctica del deporte. Luego, debido al interés de toda la preseleccion del equipo de natacion de la Universidad Nacional, la institucion les brindó un espacio en las piscinas del centro Sausalito. Una vez allí y gracias a que en ese lugar daban clases de natación a particulares, el grupo se fue aumentando hasta completar 25 integrantes.
Con un grupo más numeroso y con los implementos necesarios para la practica profesional, el equipo decidió entrar en competencia. Sin embargo, les faltaba registrarse ante la liga de actividades subacuáticas.
Cuando pidieron el apoyo de la Universidad para tal causa, la institución no pudo ayudarles ya que el equipo contaban con un gran número de personas que no pertenecian al plantel educativo. Así que no les quedó otro camino que emprender su travesia solos.
Como titanes se registraron ante la liga. Si. Titanes como los de la mitología griega, poderosos dioses que gobernaron durante la legendaria era dorada y que ahora pensaban gobernar en el Hockey subacuatico en pleno siglo XXI.
Ahora, ya como ganadores de los Juegos Nacionales y como participantes en el último Torneo Internacional realizado en Inglaterra en 2005, el Club Los Titanes se enorgullece de ser el único grupo en la capital que practica tal deporte y en poder enseñarlo a las siguientes generaciones.
Universidad de la Sabana
Comunicación Social y Periodismo
En el año 2000, el equipo de natación de la Univeridad Nacional de Bogotá se enfrentaba ante los mejores en el agua en los Juegos Univeritarios Nacionales realizados en Cali.
Después de la competencia, Ricardo Ramírez, un joven bogotano, decidió quedarse para aprender más de los nadadores caleñoa. Sin embargo, nunca pensó que desde ese momento emprendería un viaje por un nuevo deporte conocido como Hockey subacuático.
Este deporte, que habia llegado al país gracias a unos busos caleños que lo practicaban en Australia, se convertiría en la pasión de este bogotano. Sin perder ni un minuto le pidió a sus nuevos amigos algunas indicaciones y los implementos para poder conformar su propio grupo en la capital.
De vuelta en Bogotá, Ricardo llevó sus nuevas adquisiciones a la Universidad Nacional y sus amigos de natación empezaron a interesarse en el nuevo deporte. Carlos Sanchez, Diego Herrera, Eduardo Cañon, Jason Buitrago, Oscar Rodriguez y Ricardo fueron los primeros en crear el equipo bogotano de Hockey subacuático.
Al comienzo todo era difícil para ellos ya que no contaban ni con los instrumentos ni con el espacio requirido para la práctica del deporte. Luego, debido al interés de toda la preseleccion del equipo de natacion de la Universidad Nacional, la institucion les brindó un espacio en las piscinas del centro Sausalito. Una vez allí y gracias a que en ese lugar daban clases de natación a particulares, el grupo se fue aumentando hasta completar 25 integrantes.
Con un grupo más numeroso y con los implementos necesarios para la practica profesional, el equipo decidió entrar en competencia. Sin embargo, les faltaba registrarse ante la liga de actividades subacuáticas.
Cuando pidieron el apoyo de la Universidad para tal causa, la institución no pudo ayudarles ya que el equipo contaban con un gran número de personas que no pertenecian al plantel educativo. Así que no les quedó otro camino que emprender su travesia solos.
Como titanes se registraron ante la liga. Si. Titanes como los de la mitología griega, poderosos dioses que gobernaron durante la legendaria era dorada y que ahora pensaban gobernar en el Hockey subacuatico en pleno siglo XXI.
Ahora, ya como ganadores de los Juegos Nacionales y como participantes en el último Torneo Internacional realizado en Inglaterra en 2005, el Club Los Titanes se enorgullece de ser el único grupo en la capital que practica tal deporte y en poder enseñarlo a las siguientes generaciones.
De golpes fuertes y personalidad carismática
Carlos Alberto González G
Redacción deportiva
Perfil
Chía, febrero de 2007
De golpes fuertes y personalidad carismática
El boxeador colombiano, Mauricio Pastrana, habló sobre su vida profesional, virtudes y defectos que como ser humano en el deporte se puede llegar a tener.
Entrar al centro deportivo “El Salitre”, en la parte donde está ubicado boxeo, es simplemente guiarse por el olor a sudor que transpiran los pugilistas en su entrenamiento. En el ring número 1 se encuentra Mauricio Pastrana, vestido de azul desde sus botas hasta la mascara de protección, haciendo su rutina diaria de cambio de golpes y movimientos estratégicos.
No se preocupa por el tiempo que se demora, pues, al ser el más veterano, los demás practicantes que se encuentran entrenando lo respetan y son incapaces de hacerla algún tipo de chiste mientras Mauricio cumple sus ejercicios. Son 3 horas divididas en trote, salto de lazo, golpes a la pera y hombre a hombre, para terminar con un estiramiento y ejercicios de relajación.
Sorprende ver a Mauricio en la ciudad de Bogotá, pues es amante del calor como buen habitante del norte colombiano, la verdad es que se prepara para una competición más en el mes próximo en Estados Unidos, razón por la cual abandona las comodidades y el clima de Barranquilla, su lugar de residencia, para venir a la capital a aguantar frío y a vivir en el estrés de los trancotes y los atrasos para llegar a cualquier parte.
Virtudes y defectos
Se considera una persona sencilla que se preocupa por trabajar y perfeccionar su técnica sin importar que ya se aproxime a los 35 años. Es alegre y le gusta “tomar del pelo” en todo momento menos cuando se encuentra entrenando. Aunque su apariencia sea de rudeza, es un ser noble y sensible que se esmera por mejorar cada día más. Por esto se le ve gritar y vivir cada práctica como si fuera un combate real.
Su mayor defecto es la desesperación, pues en momentos decisivos en donde no está haciendo una combinación certera de golpes, entra en pánico y pierde por completo la compostura, continúa por un mal camino que desemboca casi siempre en la perdida de la pelea.
Su recorrido profesional
“Después de una importante carrera amateur y de haber saltado al profesionalismo en 1991, Pastrana se apoderó de su primer fajín el 16 de agosto de 1996. Ese día derrotó en Montería a su coterráneo, Luis Doria, con quien se midió por el título minimosca Latinoamericano de la FIB. Esa victoria le dio la oportunidad para pelear por un título mundial contra el por entonces campeón Michael Carbajal.
Fue así como Mauricio Pastrana se convirtió en el segundo campeón mundial de boxeo monteriano. Lució su primer cinturón de campeón mundial en 1997 cuando le arrebató el fajín minimosca de la Federación Internacional de Boxeo al mexicano Michael Carbajal el 18 de enero de 1997 en combate realizado en Las Vegas, Nevada. el 29 de agosto de 1998 en Las Vegas, perdió ese título en la báscula ante Carlos Murillo. Derrotó al dominicano Manuel Jesus Herrera en un combate realizado en Pompano Beach, FL, por nockout en el tercer asalto. El 3 de octubre de 1998 le ganó a José Bonilla el título interino mosca de la AMB”[1].
En este momento se entrena a cabalidad para su próxima cita a comienzos del año en Estados Unidos, en donde intentará seguir cosechando triunfos y glorias para el pueblo colombiano.
Comprometido y luchador
En la Federación colombiana de boxeo, que tiene sede en Cartagena, tienen una imagen más que sobresaliente de Mauricio, todos sus triunfos y títulos que ha conseguido, lo han logrado ubicar en el tercer lugar, detrás de los reconocidos Pambelé y “el happy” Lora.
Ilen Polo, entrenador de la selección Colombia de Boxeo comenta lo siguiente sobre Pastrana: “aunque nunca lo entrené, se que es una persona con grandes cualidades físicas. Ordenado en su entreno y bien cumplido. Es dedicado a su oficio, así sean horas seguidas sin descanso. Es uno de los más grandes del boxeo colombiano, y probablemente lo seguirá siendo”.
Su proyecto más inmediato por ahora es sobresalir en su próxima gira por los Estados Unidos. Su interés es sorprender a boxeadores que por ser más jóvenes, creen estar en mejor forma, pero como lo dijo el mismo Mauricio Pastrana, “a veces sabe más el diablo por viejo que por diablo”.
[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Mauricio_Pastrana
Redacción deportiva
Perfil
Chía, febrero de 2007
De golpes fuertes y personalidad carismática
El boxeador colombiano, Mauricio Pastrana, habló sobre su vida profesional, virtudes y defectos que como ser humano en el deporte se puede llegar a tener.
Entrar al centro deportivo “El Salitre”, en la parte donde está ubicado boxeo, es simplemente guiarse por el olor a sudor que transpiran los pugilistas en su entrenamiento. En el ring número 1 se encuentra Mauricio Pastrana, vestido de azul desde sus botas hasta la mascara de protección, haciendo su rutina diaria de cambio de golpes y movimientos estratégicos.
No se preocupa por el tiempo que se demora, pues, al ser el más veterano, los demás practicantes que se encuentran entrenando lo respetan y son incapaces de hacerla algún tipo de chiste mientras Mauricio cumple sus ejercicios. Son 3 horas divididas en trote, salto de lazo, golpes a la pera y hombre a hombre, para terminar con un estiramiento y ejercicios de relajación.
Sorprende ver a Mauricio en la ciudad de Bogotá, pues es amante del calor como buen habitante del norte colombiano, la verdad es que se prepara para una competición más en el mes próximo en Estados Unidos, razón por la cual abandona las comodidades y el clima de Barranquilla, su lugar de residencia, para venir a la capital a aguantar frío y a vivir en el estrés de los trancotes y los atrasos para llegar a cualquier parte.
Virtudes y defectos
Se considera una persona sencilla que se preocupa por trabajar y perfeccionar su técnica sin importar que ya se aproxime a los 35 años. Es alegre y le gusta “tomar del pelo” en todo momento menos cuando se encuentra entrenando. Aunque su apariencia sea de rudeza, es un ser noble y sensible que se esmera por mejorar cada día más. Por esto se le ve gritar y vivir cada práctica como si fuera un combate real.
Su mayor defecto es la desesperación, pues en momentos decisivos en donde no está haciendo una combinación certera de golpes, entra en pánico y pierde por completo la compostura, continúa por un mal camino que desemboca casi siempre en la perdida de la pelea.
Su recorrido profesional
“Después de una importante carrera amateur y de haber saltado al profesionalismo en 1991, Pastrana se apoderó de su primer fajín el 16 de agosto de 1996. Ese día derrotó en Montería a su coterráneo, Luis Doria, con quien se midió por el título minimosca Latinoamericano de la FIB. Esa victoria le dio la oportunidad para pelear por un título mundial contra el por entonces campeón Michael Carbajal.
Fue así como Mauricio Pastrana se convirtió en el segundo campeón mundial de boxeo monteriano. Lució su primer cinturón de campeón mundial en 1997 cuando le arrebató el fajín minimosca de la Federación Internacional de Boxeo al mexicano Michael Carbajal el 18 de enero de 1997 en combate realizado en Las Vegas, Nevada. el 29 de agosto de 1998 en Las Vegas, perdió ese título en la báscula ante Carlos Murillo. Derrotó al dominicano Manuel Jesus Herrera en un combate realizado en Pompano Beach, FL, por nockout en el tercer asalto. El 3 de octubre de 1998 le ganó a José Bonilla el título interino mosca de la AMB”[1].
En este momento se entrena a cabalidad para su próxima cita a comienzos del año en Estados Unidos, en donde intentará seguir cosechando triunfos y glorias para el pueblo colombiano.
Comprometido y luchador
En la Federación colombiana de boxeo, que tiene sede en Cartagena, tienen una imagen más que sobresaliente de Mauricio, todos sus triunfos y títulos que ha conseguido, lo han logrado ubicar en el tercer lugar, detrás de los reconocidos Pambelé y “el happy” Lora.
Ilen Polo, entrenador de la selección Colombia de Boxeo comenta lo siguiente sobre Pastrana: “aunque nunca lo entrené, se que es una persona con grandes cualidades físicas. Ordenado en su entreno y bien cumplido. Es dedicado a su oficio, así sean horas seguidas sin descanso. Es uno de los más grandes del boxeo colombiano, y probablemente lo seguirá siendo”.
Su proyecto más inmediato por ahora es sobresalir en su próxima gira por los Estados Unidos. Su interés es sorprender a boxeadores que por ser más jóvenes, creen estar en mejor forma, pero como lo dijo el mismo Mauricio Pastrana, “a veces sabe más el diablo por viejo que por diablo”.
[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Mauricio_Pastrana
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